Oporto es una joya portuguesa que te cautivará desde el primer momento. Para nosotros, es una de las mejores ciudades de Europa para viajar bueno, bonito y barato: historia, gastronomía, miradores espectaculares y el mejor vino del mundo, todo a precios muy razonables.
No importa si viajas en pareja, en familia o con amigos, siempre encontrarás algo especial en cada rincón. A pesar de ser una ciudad compacta, 2 o 3 días son suficientes para disfrutarla plenamente. Aquí tienes el itinerario exacto que hicimos nosotros, día a día, con los imprescindibles bien repartidos para que no vayas corriendo de un sitio a otro. Si además quieres combinarlo con Lisboa o alguna excursión, tienes toda la planificación de país en nuestra guía completa de Portugal.
Índice: Guía completa de Oporto
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Itinerario día a día
Preparativos y Organización
Día 1: Aliados, Lello, Clérigos y la Ribeira al atardecer
Tu hoja de ruta para el primer día
- Mañana: Avenida dos Aliados → Ayuntamiento → Estación de São Bento → Librería Lello
- Mediodía: comida cerca de la zona de Aliados
- Tarde: Torre dos Clérigos → Probar Vinho Verde → Bajada hacia la Ribeira
- Atardecer: paseo por la Ribeira, cena con vistas al río
- Noche: Puente Don Luis I iluminado antes de volver al hotel
1. Llegada al centro: Avenida dos Aliados, Ayuntamiento y Estación de São Bento
Empieza tu primer día por la Avenida dos Aliados, el corazón administrativo y monumental de Oporto. Para nosotros es la mejor forma de orientarte de golpe, porque desde aquí salen casi todas las calles importantes del centro y en pocos minutos andando llegas a cualquier otro punto imprescindible. Al fondo de la avenida encontrarás la plaza el Ayuntamiento de Oporto (Câmara Municipal), un edificio de estilo neoclásico con una torre central que se ve desde casi cualquier punto del centro; merece la pena pararte un momento frente a la escalinata antes de seguir.
Bajando por la propia avenida llegamos a la Estación de São Bento, y ahí fue donde entendimos por qué tanta gente nos la había recomendado. Su vestíbulo tiene más de 20.000 azulejos pintados a mano, que ocupan 551 metros cuadrados en los que te cuenta momentos clave de la historia de Portugal, y lo mejor de todo es que verlo es completamente gratis. Nos quedamos un buen rato solo mirando los paneles, sin prisa, hasta que nos dimos cuenta de que llevábamos ya 20 minutos parados en el mismo sitio. Si los azulejos te enamoran tanto como a nosotros, no te pierdas nuestra guía de las iglesias de azulejos más bonitas de la ciudad, que también incluye esta estación como parada extra.
2. La Librería Lello: la escalera que para el tiempo
Desde la estación subimos caminando (es cuesta arriba, avisamos) hasta la Librería Lello, con entrada reservada de antemano porque ya sabíamos que la cola en temporada alta puede superar la hora. Nada más entrar, la escalera carmesí en espiral se lleva toda la atención, pero lo que más nos sorprendió fue el techo tallado y los vitrales de colores que van cambiando la luz de la sala según avanza la mañana. Es fácil quedarse solo en la foto de la escalera y perderse el resto de la tienda, así que date una vuelta completa antes de salir.
Y aquí va una opinión que quizás no esperabas... Para nosotros, la Librería Lello está sobrevalorada. Es preciosa, eso no se lo vamos a negar a nadie, pero entre la masificación, las colas y el ritmo de "entra, haz la foto de la escalera y sal" que impone la cantidad de gente, se pierde buena parte de la magia. Gran parte de su fama viene de la supuesta inspiración de J.K. Rowling para los escenarios de Harry Potter (la propia autora lo ha negado en varias ocasiones, aunque el parecido con ciertos rincones es innegable). Si vais justos de tiempo, nuestra recomendación sincera es que no pasa nada por saltárosla, aunque esté en todas las listas de imprescindibles de Oporto. Puede que te pase como a nosotros, o puede que la disfrutes igualmente pese a la gente. Cada viajero es un mundo.
Un aviso antes de que sigas leyendo, porque las cosas han cambiado desde que la visitamos: atrás quedaron las entradas "básicas" a 8€ para hacer cola por tu cuenta y las opciones Silver y Gold. Ahora la propia librería vende una única entrada, más cara que antes, directamente desde su web oficial.
Lo que sí ha aparecido de nuevo, y nos parece la mejor opción si tienes tiempo, es un combo que junta la Librería con la Fundación Livraria Lello (un espacio más tranquilo, con jardines y exposiciones, algo apartado del centro). Prefiere reservar este combinado en vez de la entrada suelta: sale más a cuenta y añade una parte de la experiencia Lello que casi nadie conoce todavía.
Sea cual sea la opción que elijas, resérvala siempre online con antelación.
3. Antes de seguir, una parada rápida (y curiosa) para picar algo
Después de la Lello, en vez de bajar directamente a la Ribeira, hicimos una parada corta cerca de la propia zona de Aliados para no llegar hambrientos a la tarde de más caminata que teníamos por delante. El McDonald's de la Praça da Liberdade, es el más bonito en el que hemos estado nunca, de hecho está catalogado como el más bonito del mundo, con su águila de bronce, sus vidrieras Art Decó y los candelabros del antiguo Café Imperial de 1936. Ojo, no es una parada "ligera" precisamente, pero sí rápida, y merece la pena solo por la decoración, aunque solo entres a tomar un café (o a utilizar el WC). La comida "de verdad" nos la reservamos para la noche, ya en la Ribeira (te contamos dónde cenamos un poco más abajo).
4. Torre dos Clérigos: 240 escalones y la mejor vista de la mañana
Con el estómago ya lleno, encaramos la Torre dos Clérigos, muy cerca de la Lello. Subimos los 240 escalones de la torre, algunos bastante estrechos, hasta llegar a una vista de 360° de toda la ciudad desde 75 metros de altura. Aquí os hago una confesión de pareja: a Inma le da bastante vértigo, y lo cuento yo (Álex), porque ella se hace la valiente casi siempre, al llegar al último escalón no fue capaz de asomarse a ver las vistas desde arriba. Me tocó a mí disfrutar solo de esa panorámica tan brutal de Oporto, pero que ella subiera los 240 escalones hasta el final y se quedara a solo un paso de la vista, en vez de rendirse antes, ya es una victoria en sí misma: el miedo a las alturas se va superando poco a poco, no de golpe.
5. Un Vinho Verde con la Torre de fondo, en Base Porto
Nada más bajar de la Torre, cruzamos hasta Base Porto, una terraza con jardín que tiene la Torre dos Clérigos justo enfrente, con la idea de hidratarnos, pero rápidamente cambiamos de idea cuando nos ofrecieron un Vinho Verde. Aunque lo suelen recomendar más para el atardecer, nosotros no pudimos resistirnos a probarlo a media mañana, recién bajados de los 240 escalones: fresco, ligero y con ese punto ácido tan característico, es de esos vinos que se disfrutan igual de bien a cualquier hora del día.
6. Bajada hacia la Ribeira: el paseo que se hace corto
Desde Base Porto, empezamos a bajar hacia el río con Álex un paso por delante de mí (Inma), con esa cara de "yo sé por dónde tirar" que ya me conozco. Es un tramo de bajada casi sin parar, con fachadas de azulejos cambiando de color a cada esquina, y donde se nota (mucho) que Oporto está construida en cuesta desde el río Duero.
Como Álex se prepara tan a fondo cada destino antes de viajar, siempre acaba encontrando un par de calles que no aparecen en casi ningún mapa turístico, y en Oporto tiró de ese instinto para llevarnos por la Rua das Flores, una calle peatonal con mucho encanto, llena de pequeñas tiendas, joyerías tradicionales y fachadas con carácter propio, un contraste total con el bullicio de las calles principales. Y sin casi darnos cuenta, llegamos a la Ribeira justo cuando el sol empezaba a bajar, y entendimos por qué esta zona entera está declarada Patrimonio de la Humanidad...
💡 Consejo Viajamos2: La Ribeira es mucho más bonita al atardecer, cuando la luz dorada ilumina las fachadas y las terrazas se llenan de vida. Llega aquí a media tarde, no al mediodía, para pillar ese momento.
7. Cena con vistas al Duero
Para cenar, nos quedamos en la propia Ribeira, en Vinhas d'Alho, con mesas con vistas al muelle y el Puente Don Luis I de fondo. Tienen pescado fresco y marisco, y si te atreves con algo más tradicional, también callos, uno de los platos con más historia de la cocina portuguesa. Es la cena que recomendamos hacer aquí sí o sí el primer día, aunque sea un pelín más cara que en otras zonas, las vistas compensan, y es uno de los momentos del viaje que se nos han quedado grabados. Le dedicamos una guía completa de dónde comer (y cenar) en Oporto, con los mejores sitios que probamos y todos los platos típicos.
8. El Puente Don Luis I de noche, y por qué no nos fuimos pronto al hotel
Después de cenar, en vez de volver directos al hotel, subimos hasta la pasarela superior del Puente Don Luis I, abierta las 24 horas y totalmente gratis. Con el puente ya iluminado y la Ribeira reflejándose en el agua, es una vista completamente distinta a la de por la tarde, y para nosotros mereció la pena alargar la noche solo por esto. Nos quedamos un rato apoyados en la barandilla, viendo pasar algún barco rabelo con luces, antes de bajar y volver caminando tranquilamente hacia el hotel. Un dato curioso que casi nadie sabe: el puente no lo diseñó Eiffel, como mucha gente cree, sino su discípulo Théophile Seyrig.
Día 2: Bodegas de Gaia, la Sé y los miradores
Tu hoja de ruta para el segundo día
- Mañana: cruzar a Vila Nova de Gaia → visita y cata en una bodega
- Mediodía: comida en Gaia con vistas a Oporto
- Tarde: Catedral (Sé) → Mirador de la Victoria → Jardines del Palacio de Cristal
- Atardecer: crucero de los 6 puentes
- Noche: cena tranquila y vuelta pronto al hotel
1. Cruzando a Vila Nova de Gaia: el reino del vino de Oporto
El segundo día lo empezamos cruzando el Puente Don Luis I por su nivel inferior, justo a la altura del río, para llegar a Vila Nova de Gaia. Aquí se concentran las bodegas históricas del vino de Oporto: Sandeman, Taylor's, Cálem, Burmester, Graham's... Elegimos una con visita guiada, que explica el proceso completo desde la recolecta en el Valle del Duero hasta el envejecimiento en barrica, y que termina, cómo no, con la degustación. Fue un buen plan de mañana, sin prisa, con la voz del guía explicando cada detalle mientras caminábamos entre barricas centenarias.
2. ¿Dónde comer en Gaia? Con las mejores vistas de Oporto de frente
Tras la cata, buscamos comer en la propia orilla de Gaia, en una terraza con Oporto entero de fondo: la Ribeira, el puente y el casco histórico trepando por la colina, todo en un solo plano. Antes de sentarnos a comer, dimos un pequeño rodeo para buscar el conejo gigante de Bordalo II, una escultura monumental hecha con materiales reciclados y un mensaje ecológico de fondo, que está muy cerca de esta misma orilla y merece la pena aunque sea solo la foto rápida.
3. Vuelta al otro lado: la Catedral (Sé) y su claustro de azulejos
Con la sobremesa hecha, cruzamos de nuevo el puente para subir hacia la Catedral (Sé), que domina Oporto desde lo alto mezclando estilos románico, gótico y barroco, con un claustro de azulejos del siglo XVIII que se recorre en apenas 15-20 minutos. No es la parada que más tiempo nos llevó del día, pero sí una de las que más fotos nos dejó.
4. El Mirador de la Victoria: el que más nos sorprendió de todo el viaje
Desde la explanada de la Sé, casi sin buscarlo, descubrimos el Mirador de la Victoria, escondido entre callejuelas del barrio, a apenas un par de minutos andando. No sale en la mayoría de guías genéricas de Oporto, y fue el mirador que más nos sorprendió de los tres días: la Catedral, el Palacio Episcopal y el río Duero a tus pies, sin apenas gente comparado con otros puntos panorámicos de la ciudad. Totalmente gratis.
Vistas desde el Mirador de la Victoria 📷 Viajamos2
5. Un respiro verde: los Jardines del Palacio de Cristal
Para bajar el ritmo antes del plan de la tarde-noche, caminamos media hora hasta los Jardines del Palacio de Cristal: un oasis verde con pavos reales paseando entre fuentes y esculturas, y varios balcones con vistas al Duero desde un ángulo distinto al de la Ribeira. Es el sitio perfecto para sentarte diez minutos sin hacer nada, algo que en un itinerario tan intenso se agradece.
6. Crucero de los 6 puentes: Oporto vista desde el agua
De ahí volvimos hacia el río para hacer el crucero de los 6 puentes de Oporto, y sin dudarlo, fue una de las mejores experiencias de todo el viaje: 50 minutos navegando el Duero en un barco rabelo (el típico de allí), pasando bajo los seis puentes de la ciudad.
Lo hicimos ya con el sol bajando, y ver Oporto atardeciendo desde el agua, con la ciudad a un lado y Vila Nova de Gaia al otro, es una perspectiva completamente distinta a la que tienes andando por la orilla de la Ribeira, y por sí sola justifica reservarlo.
7. Cena tranquila y vuelta pronto al hotel
El segundo día fue mucho más físico que el primero (entre las bodegas, las cuestas de la Sé y el crucero, las piernas ya lo notaban), así que decidimos cenar algo sencillo cerca del hotel y no alargar la noche. A diferencia del día 1, aquí no hubo paseo nocturno extra: nos fuimos a descansar pronto a propósito, porque el tercer día lo teníamos reservado para las iglesias de azulejos, y queríamos afrontarlo con energía desde primera hora de la mañana.
Tip Viajamos2: Lleva siempre algo de abrigo, especialmente en primavera y otoño. El viento en el río, cerca del Atlántico, puede ser fresco incluso con buen tiempo, y se nota bastante durante el crucero.
Día 3 (si decides alargar): Iglesias de azulejos, mercados y Foz
Tu hoja de ruta para el tercer día
- Mañana: ruta de las iglesias de azulejos más bonitas de la ciudad
- Mediodía: comida y paseo por el Mercado do Bolhão (o Porto Belo si es sábado)
- Tarde: Foz do Douro, paseo marítimo
- Noche: última cena antes de volver a casa
1. La mañana de las iglesias de azulejos
Si tienes un tercer día, este es el que más nos gusta contar: es el día de las iglesias de azulejos, la seña de identidad más fotogénica de Oporto. Salimos temprano del hotel porque queríamos ver alguna de ellas antes de que se llenara de gente, y nos recorrimos las 10 iglesias más bonitas de la ciudad (además de la propia Estación de São Bento, que ya viste el día 1) a pie, sin prisa, parando en cada una el tiempo que nos pedía el cuerpo. Algunas las vimos solo por fuera, otras entramos, y hasta descubrimos cuál es la única con la que de verdad merece la pena pagar entrada. Le dedicamos una guía entera solo a esto, con horarios reales, precios verificados y hasta un pequeño quiz para ayudarte a decidir cuáles no te puedes perder si vas justo de tiempo.
2. ¿Dónde comer el tercer día? Parada en el Mercado do Bolhão
Con la mañana dedicada a las iglesias, la sobremesa la reservamos para los mercados de Oporto, perfectos para impregnarte del ambiente local antes de comer algo. El Mercado do Bolhão (R. Formosa, 322) es el más famoso, recientemente renovado sin perder su esencia tradicional: pescado fresco, flores, quesos y embutidos, y varios puestos donde comer algo rápido rodeado de ese ambiente. Si tu visita cae en sábado, en vez de este te recomendamos ir al Mercado Porto Belo (Praça de Carlos Alberto), el más "hipster" de la ciudad: ropa vintage, vinilos y street food.
Consejo Viajamos2: Verifica siempre los horarios antes de ir, especialmente los mercados de fin de semana. Suelen cerrar bastante temprano y pueden cambiar por festivos o temporada.
3. Tarde en Foz do Douro: el broche final junto al Atlántico
Para cerrar el viaje, nos fuimos hacia Foz do Douro, la zona costera de Oporto, donde el río se junta con el Atlántico. Cogimos el tranvía histórico línea 1 desde la Ribeira, que va bordeando el río hasta la desembocadura, y ya solo ese trayecto merece la pena como cierre del viaje. Una vez allí, paseo marítimo, ambiente mucho más relajado que el centro histórico, y la sensación de estar en una ciudad completamente distinta a la que dejaste esa misma mañana.
4. Última cena y vuelta a casa
La última noche la dedicamos a una cena algo más especial que las anteriores, para cerrar bien los tres días. Después de eso, ya solo quedaba volver al hotel a preparar la maleta, sabiendo que Oporto es de esas ciudades a las que apetece volver antes incluso de haberte ido.
Mapa interactivo de Oporto
En este mapa interactivo tienes marcados todos los puntos clave de esta guía: imprescindibles, miradores, mercados e iglesias. Haz clic para abrirlo directamente en Google Maps y consultarlo desde el móvil mientras recorres la ciudad.
Ver mapa de Oporto en Google Maps
¿Cuántos días necesito para ver Oporto?
Con 2 días (un fin de semana) tienes suficiente para ver todos los imprescindibles de Oporto sin agobios. Con 3 días, lo disfrutas con más calma y puedes añadir las iglesias de azulejos, los mercados y la zona costera de Foz. Este es el itinerario que te vamos a contar en detalle un poco más abajo, tal y como lo hicimos nosotros.
¿Cuál es la mejor época para ir a Oporto?
Nuestra recomendación son abril-junio y septiembre-octubre: clima agradable (18-24°C), precios más bajos que en verano y menos masificación en la Librería Lello o el crucero. El verano (julio-agosto) es más caro y concurrido. En invierno hay muy buen precio pero es bastante lluvioso.
Algunos enlaces de este artículo son de afiliados: a veces incluyen un descuento para ti, y gracias a esto nos llega una pequeña comisión sin coste extra para ti. Solo recomendamos lo que hemos probado nosotros.
¿Cómo moverse por Oporto?
Oporto es compacta e ideal para andar. Caminar por sus calles empedradas te permitirá descubrir fachadas de azulejos a cada paso. Si prefieres ahorrar energía, tienes varias opciones:
- Metro de Oporto: Excelente para llegar desde el aeropuerto y conectar puntos alejados. La Línea D (amarilla) y la E (morada, aeropuerto) son las más útiles para turistas.
- Autobuses STCP: Red muy amplia. Útil para llegar a Foz o zonas costeras.
- Funicular dos Guindais: Conecta la Ribeira con la parte alta de la ciudad. Vistas preciosas y te ahorra una cuesta considerable. Vale la pena aunque no lo necesitaras.
- Uber / Taxi: Muy económico para trayectos largos o nocturnos. Aeropuerto al centro: 15-20€.
¿Merece la pena la Porto Card?
Acceso ilimitado a transporte público (metro, bus, funicular) y descuentos en museos y atracciones. Sí merece la pena si te alojas fuera del centro histórico o tienes pensado entrar a varios museos de pago. No merece la pena si vas a hacer casi todo a pie: la mayoría de miradores, la Ribeira y las iglesias son gratis.
¿Cuánto cuesta viajar a Oporto?
Buena noticia: Oporto es una de las ciudades más económicas de Europa occidental. Con un perfil ajustado, un viaje de 3 días puede salir por 150-210€ por persona (sin vuelos); con un perfil medio, entre 300-420€. Hicimos un desglose completo por vuelos, alojamiento, comida, transporte y actividades, con cifras reales de nuestros propios viajes.
¿Dónde dormir en Oporto?
Hemos tenido la suerte de visitar la ciudad dos veces y, en cada ocasión, elegimos una zona distinta: la Ribeira (Pestana Vintage Porto, con vistas al Duero desde la propia plaza) y la Baixa (Vera Cruz Porto Downtown, a 50 metros del metro de Aliados). Ambas nos parecieron un acierto, y por eso hicimos una guía completa desglosando las 9 zonas de la ciudad, con más de 30 hoteles y apartamentos analizados y un quiz para ayudarte a decidir según tu presupuesto y prioridades.
¿Dónde comer en Oporto?
La gastronomía de Oporto es uno de sus grandes atractivos. No puedes irte sin probar la Francesinha, el Bacalhau en sus mil versiones, las Tripas à moda do Porto y, por supuesto, un Vinho Verde bien frío al atardecer (o a mitad de mañana, como hicimos nosotros) en Base Porto, nuestra terraza favorita con vistas a la Torre dos Clérigos. Probamos cada plato típico en un sitio distinto, y le dedicamos una guía entera organizada por plato, con nuestra elección y una alternativa recomendada en cada categoría.
Ocio nocturno en Oporto: dónde salir de noche
Si quieres disfrutar de la vida nocturna de Oporto, la clave es muy sencilla: dirígete a la Rua da Galeria de Paris y déjate llevar por el ambiente. Esta calle, junto con la Rua Cândido dos Reis y la Rua do Almada, forman el epicentro del ocio nocturno: bares, pubs y pequeñas discotecas para todos los gustos, animadísimas los fines de semana.
Si prefieres algo más tranquilo, termina el día con un Fado en directo en RC Restaurante o con una copa en la terraza de Base Porto viendo caer la noche sobre la Torre dos Clérigos. Nosotros somos más de esto último y os lo recomendamos especialmente.
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Del aeropuerto de Oporto al centro (y viceversa)
- Metro (Línea Morada E) — Recomendado: 35 minutos directos hasta la estación céntrica de Trindade. Precio aproximado: 2,60€. La opción más económica y sin atascos.
- Uber / Taxi — Para vuelos nocturnos: Si tu vuelo llega o sale de madrugada, usa Uber. El trayecto ronda los 15-20€ y tarda unos 20-25 minutos.
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Vuelos baratos a Oporto
Desde España hay vuelos directos a Oporto con Vueling, Ryanair, Iberia Express y TAP. Usa el buscador para encontrar la mejor combinación según tus fechas:
Buscar Vuelos Baratos a OportoPreguntas frecuentes sobre Oporto
Estas son las dudas que más nos llegan antes de viajar a Oporto. Si la tuya no está aquí, escríbenos.
¿Cuántos días hacen falta para ver Oporto?
Con 2 días ves todos los imprescindibles: Ribeira, Puente Don Luis I, Librería Lello, Torre dos Clérigos, bodegas y miradores. Con 3 días lo disfrutas con más calma y puedes añadir mercados, iglesias de azulejos y la zona costera de Foz.
¿Merece la pena la Porto Card?
Sí merece la pena si te alojas fuera del centro o tienes pensado entrar a varios museos de pago. No merece la pena si vas a hacer todo a pie: la mayoría de miradores, la Ribeira y las principales iglesias son gratuitos.
¿Cómo ir del aeropuerto de Oporto al centro?
La opción más barata es el Metro Línea Morada (E): 35 minutos hasta Trindade, aproximadamente 2,60€. Si tu vuelo es nocturno, usa Uber o taxi (15-20€, 20-25 minutos).
¿Cuál es la mejor época para visitar Oporto?
Primavera (abril-junio) y otoño (septiembre-octubre) son los mejores meses: clima agradable (18-24°C), precios más bajos y menos masificación. El verano es más caro y concurrido. El invierno ofrece buen precio pero puede ser bastante lluvioso.
¿Qué es lo imprescindible que no me puedo perder en Oporto?
Los imprescindibles de Oporto son: la Ribeira del Duero (Patrimonio UNESCO), el Puente Don Luis I al atardecer, la Librería Lello (con entrada reservada), la Torre dos Clérigos, las bodegas de Vila Nova de Gaia, la Estación de São Bento (20.000 azulejos, gratis), la Catedral (Sé) y el Mirador de la Victoria (gratis).
¿Cuánto cuesta viajar a Oporto?
Oporto es una de las ciudades más económicas de Europa occidental. Un viajero con perfil económico puede apañarse con 150-210€ por persona para 3 días sin contar vuelos, y con un perfil medio entre 300-420€. Tienes el desglose completo en nuestra guía de presupuesto.
¿Dónde salir por la noche en Oporto?
El epicentro del ocio nocturno está en la Rua da Galeria de Paris y calles aledañas como la Rua Cândido dos Reis: la mejor zona de bares, pubs y pequeñas discotecas de la ciudad.
¿Es seguro viajar a Oporto?
Oporto es una ciudad muy segura para los turistas. El único consejo habitual es tener cuidado con los carteristas en la zona de la Ribeira y en el metro en horas punta, como en cualquier ciudad europea con mucho turismo. Por lo demás, es una ciudad tranquila y muy acogedora.
