Dinamarca es el país más pequeño y más accesible de Escandinavia: transporte que funciona como un reloj, prácticamente todo el mundo sabe hablar inglés (y danés), y ni rastro de las distancias eternas para cruzar el país como pasa en Suecia o Noruega.
Dinamarca está formada por la península de Jutlandia y más de 400 islas, aunque solo unas 70 están habitadas. Para un primer viaje, la inmensa mayoría se centra en Copenhague y la isla de Selandia, donde está. Si tienes más tiempo, Jutlandia (con Aarhus, la segunda ciudad del país) y Fionia (con Odense, cuna de Hans Christian Andersen) son las siguientes paradas naturales.
El verano (junio-agosto) trae hasta 17 horas de luz solar y las mejores temperaturas para pasear, pero también el pico de precios y de turistas. El invierno, con apenas 7 horas de luz, tiene su propia magia: los mercados navideños de Copenhague son de los mejores de Europa. La primavera y el otoño son el término medio: menos gente, precios algo más bajos, y aún luz suficiente para disfrutar la ciudad.
El aeropuerto de Copenhague (Kastrup) tiene vuelo directo desde varias ciudades españolas (Madrid, Barcelona), con una duración de 3-3,5 horas aproximadamente. Hay más opciones si viajas desde otras ciudades, pero con escalas. Tanto aerolíneas tradicionales como low cost cubren la ruta, así que merece la pena comparar precios con antelación, sobre todo si viajas en temporada alta.
Dinamarca forma parte del espacio Schengen, así que si viajas desde España solo necesitas el DNI o pasaporte en vigor. Es además uno de los países más seguros del mundo. Tienes toda la letra pequeña sobre visado y seguridad en nuestras preguntas frecuentes de Copenhague.
Sí, Dinamarca es uno de los países más caros de Europa, (y del mundo) y Copenhague, su ciudad más visitada, no es la excepción. Tenemos el desglose completo de precios reales (comida, transporte, alojamiento) en nuestra guía de presupuesto para Copenhague.
Dentro de Copenhague, el metro y la bici son los reyes. Para salir de la ciudad, el tren S-tog conecta con castillos y excursiones cercanas sin necesidad de coche. Te contamos cómo movernos con detalle en nuestra guía de transporte de Copenhague, válida también como referencia para el resto del país.
En Dinamarca se paga en coronas danesas (DKK), no en euros. Hablan en danés, pero el inglés te sirve prácticamente en cualquier situación. Aunque si quieres entender de verdad la mentalidad danesa (empezando por el concepto de hygge), lo explicamos a fondo en nuestras 23 preguntas frecuentes de Copenhague.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Dinamarca
Depende de si te centras solo en Copenhague o quieres ver también Jutlandia o Fionia. Para lo primero, con 3-4 días es suficiente; si quieres el país más a fondo, cuenta con una semana.
Sí, dentro de Copenhague no lo necesitas en absoluto; para moverte a otras regiones el tren es una alternativa sólida. El coche es una opción a tener en cuenta si quieres explorar Jutlandia con calma y más libertad de horarios.
La corona danesa (DKK), no el euro. La mayoría de establecimientos aceptan tarjeta sin problema.
Aquí abajo tienes organizadas todas nuestras guías: cuántos días dedicarle a Copenhague y qué ver, las dudas más comunes antes de viajar, las mejores excursiones si te sobra algún día, y la guía completa si tu viaje cae en diciembre.