Nosotros en la orilla de Buda, con el Parlamento enfrente: así empieza nuestra ruta de 5 días por Budapest.
Nosotros en la orilla de Buda, con el Parlamento enfrente: así empieza nuestra ruta de 5 días por Budapest.
En 5 días ves Budapest con calma y casi todo a pie. Día 1: la colina de Buda con un free tour y el Puente de las Cadenas iluminado. Día 2: Pest con otro free tour y los ruin bars. Día 3: el Parlamento por dentro, la Basílica y la Ópera. Día 4: el Széchenyi y un crucero al atardecer. Día 5: el barrio judío y la despedida.
Lo que nos costó: unos 1.430 € los dos (±715 € por persona), con vuelos, hotel con desayuno, entradas, transporte, comidas y cafés. Te lo desglosamos aquí.
Lo que hace distinta esta guía: hemos estado dos veces en Budapest (en septiembre y en octubre), y esta es la ruta de nuestro último viaje, día a día, con lo que pagamos, dónde dormimos y lo que no volveríamos a hacer (te hablamos del New York Café).
Esta es la ruta que seguimos, con todo lo que aprendimos para que tú aproveches cada minuto en la Perla del Danubio. Hemos juntado las visitas por zonas para no perder tiempo, y te contamos también lo que nos salió mal.
¿Por qué fiarte de esta guía de Budapest?
| Día | Zona | Lo imprescindible |
|---|---|---|
| Día 1 | Buda | Free tour por el castillo, el Bastión de los Pescadores y el Puente de las Cadenas de noche |
| Día 2 | Pest | Gozsdu Udvar, free tour por Pest, Karaván y el Szimpla Kert |
| Día 3 | Buda y Pest | El Parlamento por dentro, los Zapatos en el Danubio, la Basílica y la Ópera |
| Día 4 | Városliget y el Danubio | Baños Széchenyi, el castillo de Vajdahunyad, el Mercado Central y el crucero al atardecer |
| Día 5 | Barrio judío | La Gran Sinagoga o la Casa del Terror, y una última vista antes del aeropuerto |
Toda la ruta en un mapa, con una capa por día: activa solo la del día que estás haciendo para ver las paradas en orden. También tienes marcados los restaurantes y dónde dormimos.
Algunos enlaces de este artículo son de afiliados: a veces incluyen un descuento para ti, y gracias a esto nos llega una pequeña comisión sin coste extra para ti. Solo recomendamos lo que hemos probado nosotros, y cuando no lo hemos probado, te lo decimos.
Paradas del día
El primer día de un viaje siempre es un torbellino: los nervios del vuelo, la llegada a un sitio nuevo y esas ganas de soltar las maletas y salir a explorar. Para romper el hielo con Budapest, nuestra recomendación es ir directos al plato fuerte: cruzar el Danubio y subir a la colina de Buda.
Es la parte más antigua de la ciudad, y empezar por aquí te deja una primera impresión que no se olvida.
CONSEJO VIAJAMOS2: adapta el primer día a tu vuelo
Esta fue nuestra elección y, sinceramente, creemos que es lo mejor que puedes hacer nada más llegar. En lugar de pasear sin rumbo por el enorme distrito del castillo, un guía local te cuenta las leyendas y los secretos de cada rincón. Pasas de «ver piedras» a entender la historia.
El recorrido pasa por el castillo de Buda, la iglesia de Matías y el Bastión de los Pescadores. Justo en el Bastión nos cayó un chaparrón de los buenos, de esos de chuzos de punta.
Lejos de arruinarlo, le dio un toque épico: ver las vistas casi entre la niebla fue una pasada. Así que ni la lluvia te frene (aunque, si te toca un día de sol, casi que mejor). Si vas en otoño, como nosotros, mete un chubasquero ligero en la mochila.
Información práctica del free tour por Buda
Reservar el free tour por Buda
📸 CONSEJO VIAJAMOS2 para la foto: en el Bastión de los Pescadores, camina hacia los arcos de la derecha. Suele haber menos gente y el encuadre del Parlamento es perfecto, con lluvia o sin ella.
¿Prefieres ir a tu ritmo, sin grupos ni horarios? Para subir a la colina hay una opción mítica: el funicular Budavári Sikló, un vagón histórico de 1870 con vistas al Puente de las Cadenas y a Pest mientras subes.
Nosotros subimos a pie con el tour, pero es lo que habríamos elegido para ir por libre: te ahorras una buena cuesta (y tus piernas lo agradecerán).
El billete se compra en la propia estación: 4.500 HUF (±12 €) la subida y 5.500 HUF (±15 €) ida y vuelta, de 8:00 a 22:00 (cierra algunos lunes por mantenimiento). En temporada alta hay cola, pero suele ir rápida.
Aquí llega uno de los mejores momentos del día. Al terminar la visita por la colina, cae la noche y Budapest se convierte en un espectáculo de luces.
Baja y cruza el Puente de las Cadenas: de repente estás dentro de la postal. A tu espalda, el Bastión de los Pescadores iluminado como un castillo de cuento; bajo tus pies, las luces del puente; y al otro lado del Danubio, el Parlamento brillando como si fuese de oro.
Por mucho que te lo contemos, tienes que vivirlo.
Ya en el lado de Pest, el paseo junto al Danubio guarda una sorpresa: la Princesita (Kiskirálylány), una pequeña estatua de bronce sentada en la barandilla del tranvía, con el castillo de Buda iluminado al fondo. De noche, es una de las fotos más bonitas de la orilla.
Con esa imagen en la cabeza y el estómago rugiendo, toca cenar. La zona de Pest junto al puente está llena de opciones. Nosotros fuimos al Retek Bisztró, a 5 minutos andando de nuestro hotel, el hotel voco Budapest D8, para probar el famoso goulash húngaro.
Es un restaurante muy cuco, con decoración tradicional y perfecto para una primera noche tranquila. Eso sí, el mejor goulash del viaje lo probamos el día 3 (te lo contamos más abajo).
Paradas del día
Amanece y el cielo sigue indeciso: nubes grises y lluvia solo a ratos. Perfecto para patear la ciudad sin el agobio del sol (y sin acabar chopados hasta las entrañas, como el día anterior). Desayuno rápido en el hotel y a por el día.
Para esta mañana te proponemos cruzar a Buda y subir al Monte Gellért, la colina que hay frente al Puente de la Libertad.
Arriba está la Ciudadela, que reabrió el 28 de marzo de 2026 tras 11 años cerrada: el parque y los miradores son gratis, y tienen una de las mejores panorámicas de los puentes y el Parlamento (es el plan que haríamos; nosotros no subimos).
CONSEJO VIAJAMOS2: si el Gellért ha reabierto, cambia el plan por el balneario.
A los pies de la colina están los baños Gellért, el balneario art nouveau más elegante de la ciudad, con piscinas de mosaicos, columnas y vidrieras.
Nos parece precioso, pero hoy está cerrado: cerró el 1 de octubre de 2025 por una reforma integral, con la reapertura prevista para 2028 (sin fecha cerrada). Si cuando vayas ya ha abierto, dedícale la mañana: dos horas en sus aguas termales son la mejor forma de empezar el día.
A mediodía fuimos a los pasajes de Gozsdu Udvar: varios patios interiores conectados que van de la calle Király (Király utca) a la calle Dob (Dob utca). A esa hora ya hay ambiente, con su mercadillo montado y tiendas curiosas.
CONSEJO VIAJAMOS2: vuelve por la noche. Gozsdu Udvar cobra vida cuando se encienden las luces y se llenan las terrazas.
Después del paseo, el cuerpo pedía algo de cuchara. Nuestra misión era probar los platos más típicos en un local de cocina tradicional, y elegimos Frici Papa: comida casera, sin lujos, donde comen los de allí. Y se nota en la cuenta: precios húngaros de verdad.
Pedimos dos guisos de los que te reconcilian con la vida en un día nublado: el csirkepaprikás (pollo a la paprika) y el marhapörkölt (estofado de ternera).
Los dos estaban buenísimos, pero si tenemos que elegir, nos quedamos con el marhapörkölt, por su sabor potente. Tienes más platos en nuestra sección de gastronomía.
La tarde la teníamos reservada para un free tour por Pest, y encontramos el sitio perfecto para la espera: Séf Asztala. Siendo sinceros, no es el mejor café que hemos probado, pero está al lado del punto de encuentro y tiene vistas directas al Parlamento.
Y llegó la hora del free tour por el Pest más profundo. Ten en cuenta que estos recorridos son a pie y ven todos los monumentos desde fuera: no se entra en ningún edificio. Es la mejor forma de orientarte y decidir a qué sitios volver después con calma.
Si el día anterior fue la realeza de Buda, hoy tocaban la historia política, las revoluciones y el alma de la parte moderna de la ciudad:
Reservar el free tour por Pest
Con el tour terminado y la noche cayendo, teníamos al lado dos de los sitios que más ganas teníamos de conocer:
Karaván: un patio al aire libre lleno de food trucks con todo tipo de comida callejera. Ambientazo, y perfecto para cenar algo rápido, rico y barato.
Szimpla Kert: justo al lado, nuestro primer ruin bar. Es indescriptible: un laberinto de salas con objetos surrealistas, de bañeras convertidas en sofá a bicicletas colgadas del techo. Nos tomamos algo y volvimos al hotel: el primer contacto con la noche de Budapest ya había sido legendario.
Paradas del día
El tercer día lo dedicamos a unir las dos orillas y a los grandes iconos de la ciudad. Es una jornada intensa y de mucho caminar, pero cada paso merece la pena.
Queríamos volver a la colina de Buda para verla con luz y mejor tiempo. Cogimos un autobús que nos subió hasta el Bastión de los Pescadores, y la experiencia es totalmente distinta: los colores del tejado de la iglesia de Matías brillan y las vistas de Pest son mucho más nítidas.
La bajada la hicimos andando, y seguimos por la orilla de Buda, una zona preciosa y tranquila, con unas vistas brutales del Parlamento, hasta el Puente Margarita.
¿Tienes tiempo extra? Un desvío a la Isla Margarita. Desde el Puente Margarita se entra a la isla. Nosotros no fuimos porque teníamos la hora justa para el Parlamento, pero es un parque enorme para pasear o alquilar una bici.
Al cruzar a Pest y seguir por la orilla nos encontramos con la estatua de Imre Nagy, de pie sobre un pequeño puente y mirando hacia el Parlamento. Imre Nagy fue el primer ministro que encabezó la revolución de 1956 contra el dominio soviético, y fue ejecutado en 1958: hoy es un símbolo de la libertad para los húngaros.
Su estatua estaba junto al Parlamento y en diciembre de 2018 la trasladaron a la plaza Jászai Mari, pero sigue mirando hacia el Parlamento.
Seguimos por la orilla de Pest, con el Parlamento cada vez más grande. Como llegamos con tiempo, hicimos una parada en el Smúz Café, con otras vistas y muy cerca del centro de visitantes. Y entonces llegó el plato fuerte del viaje: la visita guiada por el Parlamento.
Si por fuera te deja sin palabras, por dentro es aún más espectacular. Durante el recorrido (unos 45 minutos, más el control de seguridad) alucinarás con estas tres joyas:
CONSEJO VIAJAMOS2: reserva con semanas de antelación
Las visitas en español se agotan. La venta oficial de entradas es solo en Jegymester.hu, y cuando lo comprobamos, el , todas las fechas que miramos estaban agotadas. Por eso, la opción más fiable para ir con guía en español es la visita del botón de abajo, por 34,90 € por persona.
Llega con 20-30 minutos de margen para el control de seguridad, y compra solo en canales fiables: Exteriores avisa de reventa de entradas falsas.
Reservar la visita al Parlamento
A pocos metros del Parlamento, por la orilla, está uno de los monumentos más conmovedores de Europa: los Zapatos en la orilla del Danubio.
Es un homenaje a los judíos asesinados aquí mismo durante la Segunda Guerra Mundial, obligados a descalzarse antes de ser fusilados y arrojados al río. Una parada silenciosa, dura y necesaria para no olvidar.
Después de una mañana tan completa, fuimos directos a un sitio que teníamos fichado: el DrumCafe. Y acertamos. La sopa goulash era mucho más sabrosa y contundente que la del primer día (no sabemos si es el mejor goulash de Budapest, pero sí el mejor que hemos probado).
El gran descubrimiento fue el lángos: parece una pizza, pero no se parece en nada. ¡No te lo pierdas!
Para el postre fuimos a un puestecito callejero en la avenida Andrássy, 1 a probar el dulce más famoso de Hungría, el kürtőskalács (o chimney cake). El olor a canela y azúcar mientras lo hacen es una locura.
CONSEJO VIAJAMOS2: cómpralo en un puesto callejero, donde lo hacen al momento. El básico con azúcar empezaba en 1.000 florines (±3 €) cuando fuimos, y en los locales turísticos lo vimos a 2.000 florines o más.
Con el dulce en la mano, pasamos por la Basílica. Nosotros la vimos por fuera (ya la habíamos visto con el free tour, entre paraguas), pero si tienes tiempo, entra: es la iglesia más grande de la ciudad.
La entrada combinada (interior y mirador de la cúpula, a 96 metros) cuesta 6.800 HUF (±19 €) por persona. También puedes pagar solo el interior (unos 2.600 HUF, ±7 €) o solo la subida a la cúpula (unos 5.000 HUF, ±14 €).
Desde el mirador de la cúpula hay una de las mejores vistas de Pest (no subimos). Si quieres evitar la cola, puedes comprar la entrada a la cúpula online o la entrada sin colas a la Basílica.
A unos 10 minutos a pie de la Basílica está una de las grandes sorpresas del viaje: la Ópera Nacional de Hungría. Siempre se habla de la de Viena, pero, siendo sinceros, esta nos pareció espectacular e incluso con más encanto.
Entramos, y merece la pena: mármoles, techos pintados, lámparas de araña y detalles dorados que te dejan con la boca abierta.
La visita guiada diaria es en inglés, de 60 minutos y con un miniconcierto, por 12.000 HUF (±33 €); en español solo hay algunas fechas sueltas, así que mira el calendario antes de ir.
Ver la visita guiada a la Ópera
Y llegó el momento del famosísimo New York Café. El lugar es, posiblemente, el café más bonito del mundo, y merece la pena entrar solo para verlo.
⚠️ CONSEJO VIAJAMOS2: entra, mira y sal. Nosotros cometimos el error de sentarnos y fue un fiasco: un cazaguiris en toda regla.
Por dos platos de huevos benedictinos, una panacota y dos tés helados pagamos casi 25.000 florines (±68 €). Un precio desorbitado para Budapest, y una calidad muy normalita.
Con esa sensación agridulce volvimos al hotel a descansar: al día siguiente tocaba un día tranquilo, pero sin parar.
Paradas del día
Hoy toca un día de iconos: volver a meterse en el agua (literalmente), pasear por parques monumentales y vivir uno de los momentos más bonitos del viaje, viendo la ciudad encenderse desde el Danubio.
Para llegar a la primera parada cogimos el metro de la línea 1 (la amarilla). No es un metro cualquiera: según la UNESCO, es el primer metro de la Europa continental (de 1896) y Patrimonio de la Humanidad junto a la avenida Andrássy.
Sentir el traqueteo de sus vagones y ver sus estaciones de azulejos es como viajar en el tiempo. Cogimos la línea 1 hasta la parada Széchenyi fürdő, en la misma puerta del balneario.
CONSEJO VIAJAMOS2: no te la juegues con el billete
Este día vas a usar bastante el transporte. Nosotros compramos un bloque de 10 billetes y nos sobró para todo el viaje.
El billete de papel hay que validarlo en las máquinas de la entrada del metro o nada más subir al tranvía: no hay tornos, pero sí revisores. Precios, pases y multas, en cómo moverse por Budapest.
El Széchenyi es el balneario más grande y famoso de Budapest y, como imaginarás, se llena. Ve a primera hora: la experiencia es mucho más relajante sin tanta gente.
Pasamos aquí toda la mañana. Su imagen icónica son sus tres enormes piscinas exteriores, y la sensación de estar en el agua caliente (la piscina termal está a 38 °C) mientras fuera hace fresquito es, sencillamente, espectacular.
Un apunte para los más deportistas: si quieres hacer largos en la piscina de natación del centro, es obligatorio el gorro de baño (nosotros llevamos uno como este de Decathlon).
CONSEJO VIAJAMOS2: lleva bañador, toalla y chanclas de casa
En el Széchenyi no alquilan nada, solo venden: hoy la toalla cuesta 6.900 HUF (±19 €), las chanclas 4.200 HUF (±11 €) y el gorro de baño 2.100 HUF (±6 €), según su web oficial (cuando fuimos, la toalla estaba a 8.990 HUF).
A nosotros se nos pasó meterlas en la maleta, y tuvimos que comprarlas a última hora en la ciudad, perdiendo un buen rato, para no pagar en la puerta una toalla enorme a precio de oro y traérnosla de vuelta.
Budapest es la capital europea de las aguas termales (con permiso de Islandia), así que aprende de nuestro error y mete en la maleta un bañador cómodo, una toalla de microfibra (no ocupa nada) y unas chanclas sencillas.
¿No te cabe la toalla? Un poco de picardía: llévate la del hotel por la mañana y déjala de vuelta en la habitación por la noche.
En la taquilla oficial, la entrada de día con taquilla cuesta 13.200 HUF (±36 €) de lunes a jueves y 14.800 HUF (±40 €) de viernes a domingo; con cabina, 1.000 HUF (±3 €) más. Si entras antes de las 9:00, hay tarifa de mañana desde 10.500 HUF (±29 €). Abre a las 7:00 entre semana y a las 8:00 el fin de semana.
Nosotros reservamos el pase de día laborable con cabina privada en GetYourGuide. Por privacidad, preferimos una cabina para cambiarnos y dejar nuestras cosas en vez de una taquilla en el vestuario común. Reservando online pagas después y cancelas gratis hasta unos días antes (en la taquilla oficial sale algo más barato).
⚠️ Ojo: una cabina por persona. Las cabinas están en una zona distinta de las taquillas, y para entrar miran qué pulsera llevas. Si vais dos y queréis cabina, reservad una cada uno: con la pulsera de taquilla no te dejan pasar.
Opción A: pase de día con taquilla
Acceso de día completo a todas las piscinas y saunas, con una taquilla en los vestuarios. Perfecta si solo quieres disfrutar de los baños. En GetYourGuide, 46 € por persona un día laborable.
Ver el pase con taquillaOpción B: pase de día con cabina privada (la que reservamos)
Lo mismo, pero con una cabina privada para cambiarte y guardar tus cosas. Por 50 € por persona (una cabina cada uno) un día laborable en GetYourGuide, solo 4 € más que con taquilla.
Ver el pase con cabinaPrecios de GetYourGuide consultados el para un jueves de noviembre; cambian según el día. Si es tu primera reserva en su app, te contamos cómo conseguir un descuento en GetYourGuide.
Con el cuerpo totalmente relajado, salimos al Városliget, el gran pulmón verde de la ciudad. La primera parada es el castillo de Vajdahunyad, una fortaleza que parece sacada de un cuento, con mezcla de estilos y foso incluido. ¡Muy fotogénico!
El paseo termina en la monumental plaza de los Héroes.
Desde la plaza de los Héroes seguimos una ruta en transporte público que es una experiencia en sí misma:
El Mercado Central es un enorme edificio de hierro que es un espectáculo para los sentidos. Es buen sitio para probar el töltött káposzta (rollos de col rellenos de carne) y para comprar pimentón o salami: el mejor souvenir para llevarte un trocito de Hungría.
Abre de lunes a viernes de 6:00 a 18:00 y los sábados de 6:00 a 16:00; los domingos, casi todos los puestos están cerrados.
Después de un buen rato entre puestos, salimos a cruzar el Puente de la Libertad (el puente verde) hacia la orilla de Buda.
Y llega uno de los momentos cumbre del viaje: el crucero por el Danubio al atardecer. Ver cómo se pone el sol y la ciudad se enciende no tiene precio.
Reservar el crucero por el Danubio
La hora del atardecer cambia mucho según la época, así que la cena es un pequeño puzle. Te damos las dos opciones:
Con la tripa llena y el recuerdo de la ciudad iluminada, pusimos fin a un día increíble.
Paradas del día
El último día depende de la hora de tu vuelo, así que lo planteamos como un «elige tu propia aventura». Te proponemos dos planes en el barrio judío y alrededores. No los hicimos (se nos quedaron pendientes), pero son de las visitas más importantes de la ciudad y te contamos lo que hay que saber.
La Gran Sinagoga de la calle Dohány es el corazón del barrio judío. Es la sinagoga más grande de Europa, con una mezcla de estilos espectacular.
La entrada, con visita guiada de unos 45 minutos, cuesta unos 14.500 HUF (±40 €), y cierra los sábados y en las fiestas judías. Junto a ella están el cementerio y el Árbol de la Vida, el memorial del Holocausto. Nosotros la vimos por fuera, al terminar el free tour del día 2.
Si quieres entrar con guía, hay una visita guiada a la sinagoga y al Museo Judío (en inglés). Y si prefieres conocer el barrio entero, en español, tienes un free tour por el barrio judío.
Si te interesa el siglo XX, el museo Casa del Terror está en la avenida Andrássy, en la antigua sede de la policía política nazi y comunista, y cuenta las dos dictaduras que marcaron el país.
Información para tu visita: las entradas no se venden por internet, solo en la taquilla del museo: 4.000 HUF (±11 €) la general y 2.000 HUF (±5,50 €) la reducida (ciudadanos del EEE de 6 a 25 años y de 62 a 70, y familias con al menos dos menores).
Cierra los lunes, y abre de 10:00 a 18:00. Consulta los cambios en la web oficial del museo.
Para volver, el autobús 100E sale de Deák Ferenc tér y llega al aeropuerto en unos 40 minutos; te contamos cómo funciona en cómo moverse por Budapest.
Y llega ese momento agridulce que todo viajero conoce: la maleta más pesada por los souvenirs, el móvil a reventar de fotos y el corazón lleno. Budapest nos robó el corazón (tanto que volvimos), y ojalá a ti también te lo robe. Viszlát, Budapest!
¿Tienes menos de 5 días? Te contamos cómo recortaríamos esta ruta en cuántos días necesitas en Budapest.
Para una primera vez, duerme en Pest: en los distritos V (el más céntrico y monumental), VI (la Ópera y la avenida Andrássy) o VII (el barrio judío y la fiesta). Allí está casi todo, y Buda, que es preciosa de visitar, se queda muy tranquila por la noche.
| Alojamiento | Ideal para | Tipo y precio |
|---|---|---|
| voco Budapest D8 (dormimos aquí) | La mejor ubicación y buena relación calidad-precio | Hotel moderno · €€€ |
| Apartamento «King of the inner city» (dormimos aquí, en el otro viaje) | Vivir el barrio judío con cocina propia | Apartamento · €€ |
| Maverick City Lodge | Presupuesto ajustado sin renunciar a la ubicación | Hostel de diseño · € |
| Anantara New York Palace | Darte un capricho de lujo | Palacio histórico · €€€€€ |
Nos quedamos aquí en este viaje y fue un acierto total: a dos minutos andando del Puente de las Cadenas, con un desayuno buffet muy variado y una relación calidad-precio fantástica. Con suerte, te tocará una habitación de la última planta con terraza, como a nosotros.
Ver precios y disponibilidad
En nuestra otra visita a Budapest dormimos en este apartamento de la calle Király, en el epicentro del barrio judío, en la última planta. El edificio por fuera es así de antiguo, pero por dentro nos pareció muy acogedor: cocina, salón y habitación en un mismo espacio, con el baño y la ducha aparte.
Ver precios y disponibilidadNo hemos dormido aquí, pero es la opción que miraríamos con poco presupuesto: un hostel de diseño en el barrio judío con habitaciones privadas con baño propio, perfectas para parejas.
Ver precios y disponibilidadNo hemos dormido aquí. Está en el mismo palacio que el New York Café, uno de los edificios más opulentos de la ciudad: si buscas un capricho, es dormir en un trocito de historia.
Ver precios y disponibilidad¿Ninguno te convence? Puedes ver todos los alojamientos de Budapest y filtrar por precio, zona o nota. Y si reservas en Booking, te contamos cómo ahorrar con sus ofertas y Genius.
La cocina húngara es contundente, sabrosa y reconfortante, y tiene una reina que da color a casi todo: la paprika. Estos son los platos que tienes que probar, con dónde los comimos nosotros:
📌 Budapest en 5 días en datos
Datos comprobados el en las webs oficiales de los baños Széchenyi, BKK y Jegymester.hu (Parlamento).
Nuestro viaje de 5 días a Budapest nos costó unos 1.430 € para los dos (±715 € por persona), con vuelos, hotel con desayuno, entradas, transporte, comidas y cafés. Son nuestros gastos reales, sacados de los tickets y de las reservas.
| Concepto | Los dos | Por persona |
|---|---|---|
| Vuelos de ida y vuelta | 202,27 € | 101,14 € |
| Hotel voco Budapest D8, con desayuno (con oferta) | 579,46 € | 289,73 € |
| Transporte: un bloque de 10 billetes para los dos y el bus 100E de ida y vuelta | 14.500 HUF (±40 €) | ±20 € |
| Parlamento, visita guiada en español | 69,80 € | 34,90 € |
| Ópera, visita guiada | 24.000 HUF (±65 €) | ±33 € |
| Baños Széchenyi, pase de día con cabina | 100 € | 50 € |
| Crucero por el Danubio al atardecer | 50 € | 25 € |
| Propinas de los dos free tours | 60 € | 30 € |
| Comidas y cenas en los restaurantes de esta guía | 55.653 HUF (±152 €) | ±76 € |
| Cafés y tentempiés (con el New York Café) | 41.148 HUF (±112 €) | ±56 € |
| Total | ±1.430 € | ±715 € |
Pasamos los florines a euros al cambio del Banco Central Europeo (1 € ≈ 367 HUF). No incluimos los souvenirs (5.000 HUF, ±14 €) ni la toalla y las chanclas que compramos a última hora.
El hotel lo cogimos con oferta: sin ella, nos habría costado 776,44 €, casi 200 € más. Te contamos cómo encontrar ese tipo de precios en nuestras ofertas de Booking.
Las propinas de los free tours son libres: nosotros dimos 60 € entre los dos tours, pero cada uno da lo que puede o quiere. En los cafés va incluido el desayuno del New York Café, 25.000 HUF (±68 €): sin él, esa partida se queda en menos de la mitad.
CONSEJO VIAJAMOS2: dónde se puede ahorrar
Come en sitios como Frici Papa (8.500 HUF los dos, ±23 €) o Karaván, entra en el New York Café solo a verlo y, si no te importa la taquilla compartida, compra la entrada del Széchenyi en la taquilla oficial, que sale algo más barata.
Cuatro cosas que dejaríamos resueltas antes de salir: el vuelo, el dinero, el seguro y los datos en el móvil.
¿Te gusta organizarlo todo tú, como a nosotros? Te contamos por qué viajamos así en viajar por libre o con agencia.
Nuestra ruta: día 1, la colina de Buda con un free tour y el Puente de las Cadenas de noche; día 2, Pest y los ruin bars; día 3, el Parlamento por dentro, la Basílica y la Ópera; día 4, los baños Széchenyi y un crucero al atardecer; y día 5, el barrio judío.
Para nosotros fue lo mejor del viaje. La visita guiada dura unos 45 minutos, y en español cuesta 34,90 € por persona (en la web oficial, Jegymester.hu, todas las fechas que miramos estaban agotadas). Resérvala con semanas de antelación y llega con 20-30 minutos de margen para el control de seguridad.
En la taquilla oficial, la entrada de día con taquilla cuesta 13.200 HUF (±36 €) de lunes a jueves y 14.800 HUF (±40 €) de viernes a domingo, y la cabina, 1.000 HUF más. Nosotros reservamos online el pase con cabina, por 50 € un día laborable. Lleva bañador, toalla y chanclas para no pagar de más en la puerta.
No, solo las venden: hoy la toalla cuesta 6.900 HUF (±19 €) y las chanclas 4.200 HUF (±11 €), según su web. Lleva de casa una toalla compacta y unas chanclas básicas (a nosotros se nos olvidaron y tuvimos que comprarlas en la ciudad). Y si queréis cabina, reservad una por persona: miran la pulsera para dejarte pasar.
Para una primera visita, en Pest, sin dudarlo: allí están la mayoría de restaurantes, bares, tiendas y monumentos. Buda es preciosa para visitarla, pero por la noche se queda muy tranquila. Nosotros hemos dormido junto al Puente de las Cadenas y en el barrio judío, y los dos funcionan muy bien.
A nosotros nos lo pareció: dormimos allí, en la calle Király, en uno de nuestros viajes. Es una de las zonas más animadas de la ciudad, de día y de noche, así que hay ruido de fiesta. Como en cualquier capital, vigila tus cosas en los sitios con mucha gente.
Revisa la cuenta antes: muchos restaurantes ya incluyen un cargo por servicio del 10 al 15% (szervízdíj o service charge). Si no viene incluido, lo habitual es dejar en torno a un 10%, según Exteriores.
Para entrar a verlo, sí: es uno de los cafés más bonitos del mundo. Para sentarse, no: por dos platos de huevos benedictinos, una panacota y dos tés helados pagamos casi 25.000 florines (±68 €), con una calidad muy normal.
A nosotros nos costó unos 1.430 € para los dos, unos 715 € por persona: vuelos (202 €), hotel con desayuno (579 €, con oferta), transporte, el Parlamento, la Ópera, el Széchenyi, el crucero, las propinas de los free tours, las comidas y los cafés.
¿Listo para tu viaje a Budapest? Calzado cómodo, el bañador en la maleta y muchas ganas de goulash. Si te queda alguna duda, escríbenos o pregúntanos en nuestro canal de Telegram.
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